miércoles, 2 de abril de 2014

El autismo, extraña fortaleza

Hay un texto fundamental para entender un poco el autismo, aquel que escribió Bruno Bethelheim sobre su experiencia con niños y niñas autistas: La fortaleza vacía. Es un caso extraño el autismo, es inextricable, y siempre se han buscado chivos expiatorios como el documental donde se denunciaba el maltrato que sufrieron unos niños de parte de sicoanalistas. Es un tema que me fascina, qué sucede, qué pasa para que el lenguaje desaparezca, el lenguaje oral, aquel que nos representa como especie. Ayer decía en un taller que había un autismo generalizado, cada uno y una está en su fortaleza vacía, las mujeres muchas veces más solas que los hombres, pero todos están en ese castillo de hielo, convencido-as de que sus vidas son enteras en el encierro, sin someterse a la prueba de la mirada externa, la que recorre, expone. La mayoría de personas no desean "exponerse" a esas miradas, no autorizadas. Las redes sociales permiten ese aislamiento y esa selección. En Lima, entiendo que preservarse no es sencillo, pero, el encierro...

hace varios días que ando en Lima, con algo de sueño, duermo poco de ganas por hacer cosas...
el viernes tengo un conversatotio, espero que haya mucha, mucha gente...

tengo que seguir con otro trabajo, recorrer librerías... un goce.

lunes, 24 de marzo de 2014

la dominación masculina

he estado revisando la prensa y me he quedado sorprendida de ver cómo arremete en pleno contra la figura de Nadine Heredia, esposa de Ollanta Humala. Es increíble leer una frase tan cínica como: mi esposa nunca fue a ver a un ministro, Alan García dixit, con un prontuario vasto en atropello y corrupción. Creo que si casi siempre he evitado hablar del tema era porque una vez que confirmamos una realidad tan absurda, tan cerrad ay tirana, no nos queda más que huir.
No solo es la misoginia de un personaje que todo el mundo aplaude, es Marina Corina Machado hablando en la Universidad de Lima, sonriente y manipulando la información. Hay algo de fragmentado en esta persona, algo de ciega y fanática. Pienso en esa historia de los ciegos que tratan de describir un elefante sin llegar a hacerlo y desfigurándolo completamente.

Volver al tema de la soledad de las mujeres, creo que la soledad de Nadine, a quien nadie defiende, me obliga a decir que es un atropello, una ofensa a la dignidad de todas las mujeres que se le vea como un florero, condenada a decorar la casa y que se le reproche al Presidente Humala que consulte con ella. Es su vida privada, y él hace lo que quiere con ella. Que ella sea una primera dama (título ridículo) que sobresale, no es problema de García, tampoco de la opinión pública en general que solo repite lo que le dicen, no sé si porque no descodifica la información o por pereza. Es tiempo de pensar lejos de los clichés, instalado.as en pleno siglo XXI.


jueves, 20 de marzo de 2014

La tierra

Dos cosas llegando a Lima, la sensación de abandono, de estar en un lugar que "me pertenece". Ir a contemplar el mar... Lachez prise... abandonar las cosas a su propio devenir. Una cosa que he ido sintiendo y de la que tengo que hablar con calma, es la soledad de las mujeres. Este post se hubiese podido llamar así. Me da mucha ternura esa vulnerabilidad, dieu, gracias por sentir esos sentimientos!!!
pienso en la frase de Spinoza: la perfección es la alegría, y de pronto, el sol, esa belleza tenue y delicada de Lima cuando suele ser leve, me toma. Me invade.

Playa.

viernes, 7 de marzo de 2014

Las flores de Mrs Dalloway, el día de la mujer, ¿para qué?

Por si no lo hemos comprendido todavía, las políticas neoliberales son nocivas para las mujeres. No es complicado comprender que, al someternos a las reglas arbitrarias del mercado, nos convertimos aun más una mercancía. Lévi-Strauss hablaba en sus libros de que las sociedades pasaban del estado de "naturaleza al de cultura" a través de alianzas que se dieron en tiempos remotos, a fin de consolidar grupos humanos, de protegerse y lograr expandirse. Ahí las mujeres empezaron a ser objetos de intercambio, un hermano ofrecía su hermana a otro hombre de una comunidad diferente para aliarse con ellos y crear circuitos de solidaridad. Marcel Mauss habla del tema de la lógica del "don" en unos de sus libros más interesantes. No sé qué recordamos en "el día de la mujer", ¿que somos marginales, que somos, junto con los jóvenes, las más desempleadas, las menos educadas, las más esclavas? Oh, gloria a la mujer que sabe "dedicarse a su casa". Con las nuevas políticas de la austeridad en Europa, las mujeres consolidan su precariedad, su desempleo, o empleo a tiempo parcial, al que se añaden los trabajos domésticos para los que ha sido educada (religión, cultura, etc). Los niveles de desempleo son los más altos junto con el de los jóvenes, y eso, en los países del norte, ¿qué sucede con el resto? No podemos saberlo porque el empleo informal, ese "otro sendero" lleno de oportunismo que convierte a las personas en "sobrevivientes", no arroja cifras verdaderas. Habría que ver cuál es la situación. "El día de la mujer", entonces es un absurdo, un insulto a la dignidad de las mujeres que siguen siendo consideradas como minoría cuando son una gran mayoría. Los gobiernos siguen estando dirigidos por hombres, las decisiones planetarias las toman ellos, nosotros seguimos, copiamos...  O inventamos o nos petrificamos. O es que ya estamos paralizadas en esta carrera loca por lograr vivir de la manera que sea, sin importar el sacrificio.
Las mujeres estamos cada vez más desunidas, más desorientadas, con tal que podamos seguir teniendo un mínimo de existencia civil, a través de un trabajo precario, mal pagado, de una casa, como sea arreglada para que otroas puedan al menos mirarnos. Son las flores que Mrs Dalloway quiere comprar aunque su vida afectiva se venga abajo.

De lo irreal intacto, en la realidad devastada, escribía René Char.


domingo, 2 de marzo de 2014

Entre el ruido y la cólera en Caracas

después de tantos días de imágenes violentas, de gritos, cacerolas enloquecidas, gente bloqueando calles en zona este y sur-este de la Caracas, siento que estoy completamente dispersa, que  las ideas flotan a la deriva buscando un orden. Esta ciudad que está en un valle estrecho que domina el Monte Avila, o el Waraira reparo, que es su nombre original, es encerrada. Para entrar hay que atravesar varios túneles, uno de ellos extenso, de cinco kilómetros, lo que me da la impresión de encierro.
Ayer salimos a pasear por el oeste de la ciudad, donde están los sectores medios y bajos, había niños disfrazados por el carnaval, familias sonrientes, música.  Por un instante pensé que todo había recuperado su ritmo normal. Nos habíamos relajado, pero, luego, en una esquina apareció, esa turba estruendosa, que grita la palabra "libertad", que exige que el gobierno de Maduro se vaya, que piden intervención.
La razón se detiene, no se mueve, está petrificada con una imagen instantánea.

Estos grupos de personas que se manifiestan y bloquean calles con barricadas y quemando basura, responsabiliza al gobierno por la alta criminalidad que hay en este país. Y es cierto, los índices son alarmantes, aunque haya descendido en un 37%, por lo que esto no los satisface. Exigen medidas drásticas, policiales, más vigilancia ("Vigilar y castigar), es una sociedad paranoica donde domina la idea de que los sectores pobres (los que andan en moto sobre todo, motorizados, les dicen) son malandros  (maleantes) y que toda gente que vive en una barreada,  lleva inscrito ese destino en la frente. Nadie puede contra esa ficción instalada. El argumento de que la única forma de terminar con la criminalidad y la delincuencia es logrando una recuperación social, civil (son cientos de pandillas armadas) de esos sectores, no tiene efecto, es la voluntad individual contra la de un gobierno, es un poco el "yo quiero, yo decido" que se reproduce a través de las redes de manera idéntica.
Otra cosa que se reclama es que cese la escasez Los venezolanos han disminuido los índices de pobreza a 23% (la pobreza extrema es alrededor de 3,5%) y comen tres comidas diarias en su mayoría (se entiende que en las clases más desfavorecidas). La escasez es de productos concretos que empieza con el sabotaje de ciertos sectores económicos, según analistas. Yo decía en Palincestos, "hay hábitos de consumo" que no han cambiado, paradigmas de consumo de una sociedad rentista, que funciona a base del ingreso de petróleo y de economía de puerto. No me imagino una revolución en Dubai o en Arabia Saudita. Los venezolano-as que están en las calles están convencidos que son el país más rico del planeta, de todas formas Chávez lo dijo, tienen la reserva más grande del mundo.
Hay una total insensibilidad hacia valores de solidaridad que promueve el "bolivarianismo", hay una sordera, o una analfabetismo afectivo.
Es una línea ciega.

Los estudiantes no piden mejoras en la educación, ni en sus universidades, la perorata es la misma, el gobierno está criminalizado porque  no los protege y deja que los asesinen para robarles objetos, teléfonos, autos, etc, en cada esquina, siempre hay un motorizado escondido.
La sicosis es general.

Las mujeres son las que alientan a sus hijos a salir. Me contaba mi fisioterapeuta: te dicen, si haces que salga, serán cincuenta años de libertad. Yo les pregunto, qué libertad, si antes estábamos mucho peor.
Durante los cuarenta años que duró el gobierno de derecha, Venezuela tuvo como ingreso por petróleo el equivalente de veinte planes Marshall, y había 80% de pobreza. Pero hay tábula rasa, nada se ha inscrito.
En otra esquina atravesamos una columna de guardias bolivarianos, pasan y luego descubrimos a dos mujeres que barren tranquilamente una calle, pienso que están limpiando, pero enseguida meten la arena que recuperan dentro de unas bolsas enormes. Llevan la gorra de la oposición.  Son mujeres macizas, fuertes, el cuerpo encendido, de naturaleza destruida, me recordó a la mujer que gritaba que "Chávez debería volver porque lo habían elegido", en el reportaje de Oliver Stone, Al sur de la frontera. Los mismos rostros, una vez con el gobierno, ahora completamente en contra, era fácil trasladar a esa mujer al otro lado.

La mayoría  quiere que se termine con las prestaciones sociales (más de la mitad del presupuesto nacional) porque alimenta el ocio y a esas "clases no deseables", las de los cerros, a las que nadie quiere parecerse. Más de la mitad de la población está escolarizada, se han creado universidades nuevas (la bolivariana y la Unefa en Caracas) y son completamente gratuitas. En Chile, los jóvenes reclaman la garantía de la gratuidad y la calidad en la educación, aquí la tienen, pero eso no importa, la desdeñan. Son las clases altas las que no tienen problemas de consumo, que sea educación, comida, o las clases medias, las que se sienten en el aire, de miedo a ser descalzadas,  mimetizadas con las altas, deseando lo mismo que ellas.
Deseo mimético.
Las mujeres representan una porción importante ( 70%) dentro del gobierno bolivariano, han pasado de ser una máscara de rimmel, una muñeca barbie, a ser personas enteras. Hay una nueva ley de trabajo que les reconoce sus derechos laborales, dignifica el trabajo doméstico con seguridad social y pago por tiempo de servicio, pero eso, no cuenta para las jóvenes que van a Miami y tienen como modelo de mujer a Paris Hilton.

En suma, otra marcha, más calles cerradas sin que nadie pueda detenerlo-as. La mayoría de los disturbios siguen concentrados son en estos sectores (vivo en sur este), las alcaldías no mueven un dedo, pertenecen a la oposición y están trabajando de forma concertada. Un francés me decía: en Francia, hacer una manifestación sin permiso, cerrar calles como lo hacen aquí, sería imposible. Y no, no es imposible, lo único es que se pongan a pensar en las razones argumentadas de su protesta.

lunes, 24 de febrero de 2014

Foucault más que nunca


Michel Foucault, el vigor de un pensamiento fuera de lo común.



Michel Foucault muere en el hospital parisino de la Salpetrière. Estamos en 1975 y los primeros indicios sobre su muerte son dudosos, más tarde se confirmará que ha muerto de una enfermedad hasta entonces poco conocida, el Sida. Militante, agitador de masas, no basta con pensar, hay que pasar a la acción, y él, como filósofo, lo hace convertido en esa “caja de herramientas” de la que hablaba Deleuze, dispuesto a apoyar los movimientos de rebelión contra la maquinaria estatal que asfixia al individuo. Foucault se va a instalar en el centro de un debate filosófico por la libertad, el cuerpo y la persona, el cuerpo y el deseo. Este debate se desarrollará en medio de la sociedad “bien pensante” de su época exponiendo a los sistemas políticos a un análisis sobre el abuso de poder y el exceso de vigilancia. Con Vigilar y castigar, esta reflexión abarca los sistemas penitenciarios y la prisión como un “dispositivo”, una tecnología política del cuerpo que domina el cuerpo y el alma a la sombra de los reglamentos, con la Historia de la locura en la edad clásica, el análisis toca la evolución de los sistemas de vigilancia e instala la duda sobre la noción de lo que se considera como normal, dura crítica al funcionamiento de las instituciones médicas y el uso del saber medical como instrumento de poder. Con Las palabras y las cosas el análisis del lenguaje lo lleva a hacer una epistemología de iconos y símbolos, el lenguaje constituido en una problemática frente al deseo (el centro de la reflexión de Jacques Lacan), la liberación y la valorización de la palabra de los oprimidos, inversión de poderes para sacarlos de una especie de mudez irremediable.
“El trabajo de un intelectual, nos dice Foucault, no es modelar la voluntad política de los otros, es, a través de los análisis que hace en los campos que son los suyos, interrogar las evidencias y los postulados, sacudir los hábitos, las formas de hacer y de pensar, disipar las familiaridades adquiridas, retomar la medida de las reglas y de las instituciones, y a partir de esa re-problematización (donde se juega su oficio de intelectual) participar en la formación de una voluntad política (donde debe jugar su rol de ciudadano). Bio-poder, ética institucional, compartir, poner en duda la política y sospechar de nuestras creencias, instalarse en la re-cuestionamiento de los valores que se convierten con el tiempo en verdades inamovibles, he ahí una parte importante del trabajo dejado por este filósofo.

Al poner el cuerpo biológico en el seno de la práctica histórica, Foucault inaugura la vía de una forma de historia de la resistencia y de la subjetivación, una forma fenomenológica que abarca el momento histórico y las condiciones de vida del individuo. El debate sobre este tema se hace urgente en nuestro tiempo, puesto que el discurso sobre la seguridad y la vigilancia se agudiza debido a una explosión demográfica. De otra parte, parece necesaria, en Francia, en toda Europa, una reflexión humanista y filosófica de los sistemas penitenciarios. Con un discurso político sobre la sexualidad en plena actualidad, el matrimonio homosexual es uno de ellos, el pensamiento de Foucault vuelve a cobrar vigencia, pero no en el sentido quizás que él esperaba, la sexualidad como una forma de utopía, proyecto individual de libertad fuera de las normas, sino como un discurso conformista donde ejercer el poder. Justamente, la pregunta que hay que hacerse es por qué reclamar una legislación (matrimonio) en el terreno donde lo individual podría gozar de un poder inalienable. Buena pregunta.

martes, 4 de febrero de 2014

Estudios de género, la polémica


Creo que esta es la lucha más lenta y más larga de la historia, que nada está ganado, que todo está por rehacer. Rehacer significa instalar las ideas sobre nuevos cimientos, que no nos dé miedo caernos desde arriba. Ahora mismo, en dos países que cuentan para nosotro.as, España, por estar en el origen de nuestro relato, y Francia, como el país referenciado por su lucha por los derechos universales, la polémica de la desigualdad inspirada en el sexo y el género, bate las laas. Tiendo a pensar, pese a que la "universalidad de los conceptos son un dilema", que hay ciertas cosas que necesitan de un acuerdo universal, que no podemos lograr si no consideramos que existen cosas básicas que debemos proteger. Una de tantas es la defensa de los derechos fundamentales de la mujer, aunque se me responda que hasta ahora, esta noción de derechos, ha sido impuesta desde fuera, desde una perspectiva occidental, es decir, en el norte, y no en nuestra geografía. Y es cierto, pero esa perspectiva que llega a acuerdos universales, toma en cuenta a aquella  mujer, que sigue siendo vista como un "sexo que no es uno", que no tiene visibilidad sino como un ser castrado, fragmentado, maniatado, sin historia y sin derechos verdaderos. Desde que en siglo XVIII Olympia de Gouges escribió su Declaración de los derechos de la mujer, que nunca fue adoptada restringiéndose a los "derechos del hombre", las cosas no han cambiado demasiado. Estamos asistiendo a un verdadero sismo a nivel planetario de lo que se podría ser un verdadero retroceso en materia de derechos civiles para las que son consideradas como el "segundo sexo". En ese aspecto todas las mujeres, que sean feministas ortodoxas o post-feministas, estamos de acuerdo. Cierto que no podemos aceptar la idea de "naturalizar" dos géneros, el masculino y el femenino, o dos sexos, macho y hembra y, que esa clasificación binaria, deje fuera al que es trans-género, al que sin tener otro sexo, se identifica con el otro, o con los dos. Es decir, cada configuración identitaria responde a diferentes historias, es por eso que la palabra "feminidad" como esencia es demasiado pesada para ser aceptada como simple realidad que abarcaría a todas las mujeres (ahí los universalismos no funcionan). Yo no creo en la feminidad. Punto.
Ahora empieza la batalla en las escuelas francesas promovidas por el reciente proyecto de ley del aborto en España, que solo lo permite en caso de violación o de peligro de muerte para la madre gestante. Los demás casos estarán excluidos y destinados a la clandestinidad, la humillación, la precariedad, la discriminación objetiva entre una mujer que se puede pagar un aborto seguro, y otras que no podrán  y tendrán que afrontar condiciones mucho más difíciles y traumatizantes.

Los estudios de género, el Abedecedario de la discriminación

  La inclusión de los "estudios de género" (gender studies) en la currícula escolar en Francia, ha movilizado a las derechas, algunas extremas, en defensa de la familia y del "derecho a la vida". Muchas mujeres en Europa, como lo señalaba la escritora Annie Ernaux, no han conocido la limitación de sus deseos, por tener acceso a métodos anticonceptivos diversos. No han sentido que tenían que decidir, simplemente han decidido, sensibilizadas por la nueva "mística feminista", que la maternidad es un destino en sí. Difícil que cambien de parecer y están en su derecho de decidir, pero que eso afecte al conjunto de la población femenina, es otra historia. Justamente, los estudios de género apuntaban a sensibilizar a hombres y mujeres sobre la discriminación perenne de las mujeres, hacerles conocer las luchas, aun vigentes, desde el punto de vista de la historia, de la antropología, la sociología, o la literatura, pero de ninguna manera es una "teoría", como se pretende hacer creer. Es difícil que un o una joven entiendan lo que la cultura en general le ha transmitido como una verdad objetiva, esta situación de desigualdad entre hombres y mujeres, homosexuales y heterosexuales, trans, etc... es decir, se trata de sensibilizar a los niños y niñas  hacia otras opciones sexuales en la identidad, desmontar lo que se ha adquirido como "natural", como dado. Y esto ha desembocado en manifestaciones multitudinarias acusatorias y en busca de un "chivo expiatorio", el gobierno en Francia, o las mujeres indomesticables en España que no aceptan perder lo que hasta entonces era un derecho. Sus mensajes  advirtien del "peligro moral" de poner en marcha lo que dicen es una "teoría, una ideología que pretende destruir la importancia de la familia en la sociedad" (sic). Aunque se ha dicho hasta la saciedad que no es una teoría sino un recorrido por las diferentes aristas del feminismo y las diferentes corrientes que han adoptado formas, modos de interpretar distintos  tanto en su forma política como social, y no como una teoría en el sentido lógico deductivo, causa efecto, o de ideas organizadas para defender un solo punto de vista, se insiste en este pretendido complot contra la familia que reune a los creyentes y no creyentes conservadores . No hay nada que demostrar, ni doctrina que adoptar, son, como su nombre lo dice, "estudios". Poder saber qué ha pasado y por qué. Increíble que sean mayormente mujeres las que se oponen, ven tambalear su casa ideal con niños dentro, ni idea. A veces pienso que el hecho de no verse como sujeto lleva a las peores cegueras, o será cierto como decía Engels en su historia de la familia, que perdimos históricamente cuando desapareció el matriarcado, y esa sensación de ser perdedoras es muy intensa y toca fibras muy antiguas, no lo sé. Ni siquiera sabemos si esta idea es cierta, salvo por Bachofem que sí creyó en el matriarcado, aunque no sin mostrar muchas pruebas. En suma, es un mito, que, simbólicamente representa muchas cosas. Si vamos a la historia del Perú, algunas personas hablan también de matriarcados en las sociedades precolombinas, el mito de los hermanos Ayar es uno de ellos. 



Hay un problema de lectura como lo hay con el de decir que existe "opresión" de la mujer, y no  asumir la dimensión política de este término. Nuestra sociedades en general, son sociedades patriarcales donde el sexismo, igual que el rascismo, marcan el ritmo de vida de las mujeres. !No nos hemos librado del cuerpo!! La igualdad entre los sexos sería un primer paso para una utopía necesaria del feminismo.